LA LLEGADA DE CAYUCOS Y DERECHOS HUMANOS
Fecha Domingo, 04 junio a las 23:34:37
Tema Revista Extranjeria


La ordenación de las migraciones no puede realizarse a costa de derechos básicos patrimonio de la Humanidad. Comunicado de la Web de Extranjeria.

LA LLEGADA DE CAYUCOS Y DERECHOS HUMANOS

Existe plena coincidencia en que la llegada de personas inmigrantes debe producirse en la forma más ordenada que posible, pero también debe haberlo en que el trato a las personas, que se encuentran en territorio europeo, independientemente de su situación administrativa, debe ser escrupulosamente respetuoso con los derechos universalmente aceptados como Derechos Humanos.

La potestad de los Estados de alejar de su territorio a personas llegadas por vías irregulares tiene su límite, entre otros, en la prohibición de utilizar procedimientos sin garantías jurídicas, que provoquen indefensión. Toda persona imputada de cualquier tipo de infracción, aún la más grave, tiene derecho a ser escuchado y en su caso ver atendidos los motivos que pueden amparar su presencia en el territorio de llegada. Este trato humanitario exige además que la compulsión sobre personas en trámite de ejecución forzosa de una repatriación se produzca bajo pleno control judicial y con la asistencia de un abogado.

La utilización de fármacos o el engaño como prácticas tendentes, en ambos casos, a debilitar la voluntad de las personas repatriadas deben ser objeto de condena como ya lo ha hecho el TEDH que las ha calificado de prácticas contrarias a los Derechos Humanos. La ordenación de las migraciones no puede realizarse a costa de estos derechos básicos patrimonio de la Humanidad.

El compromiso con los países de origen, un mayor esfuerzo inversor, fundamentado en la cooperación y ayuda al desarrollo, combinado con la apertura de cauces más amplios que posibiliten la llegada legal de trabajadores y personas a la UE, incentivando el retorno con renovadas perspectivas vitales pueden tratar de aliviar la dramática situación actual.

Medidas politicas, diplomáticas, pero también económicas, deben ser puestas en marcha con urgencia tratando de evitar lo que está a punto de desembocar en una auténtica crisis humanitaria con un coste social todavía más elevado.

Mientras tanto, no solo las comunidades de llegada, sino también las demás comunidades españolas y europeas deben asumir solidariamente y con criterios de humanidad el coste social y económico que supone la presencia masiva de personas inmigrantes en las costas canarias, andaluzas, italianas o maltesas.

Web de Extranjeria. Junio 2006







Este artículo proviene de Web de Extranjeria
http://www.intermigra.info/

La dirección de esta noticia es:
http://www.intermigra.info//modules.php?name=News&file=article&sid=561